viernes, 22 de agosto de 2014

Henry Ford dijo: Quien deja de hacer publicidad para ahorrar dinero, es como si parara el reloj para ahorrar el tiempo.


Esto es completamente cierto, y lo traigo a colación debido a que lo he vivido de varias maneras, en la actualidad son muchas las ideas que nos surgen y que a veces tratamos de llevar a cabo, sin embargo, hay elementos que se quedan en el camino, rezagados.
Con el tiempo he aprendido que al momento de brindar un servicio o un producto, una de las formas de publicidad más importante es la referencia boca a boca, y para ese tipo de publicidad, tu mejor aliado, serán los clientes. He visto muchas veces como llegan a las puertas de los negocios, clientes recomendados por “fulanita que compro esto o aquello” o “menganito que comentó que la atención era de primera”, creo 100% en este tipo de publicidad, sin embargo es cierto que también es necesaria esa publicidad que genera un movimiento entre masas.
Darte a conocer implica mucho de tiempo y de dedicación, y esa dedicación a su vez requiere del recurso más importante y valioso que posee una persona y ese recurso valioso es el tiempo.
Es por eso que al levantar un negocio, o al manejar una idea siempre debemos pensar en qué tipo de producto quiero vender y sobre todo a quien quiero venderle ese producto, para que,aun cuando el negocio no se haya iniciado, ya iniciemos la promoción del mismo, y empecemos a construir su propia reputación, que la gente lo conozca y lo espere y de esta manera fijarnos en la mente de cada cliente.
En Venezuela, las modas son pasajeras, pero hay cosas que permanecen en el tiempo, la fijación de una marca o producto, va a depender en gran medida no solo de la calidad del producto, sino de la publicidad que le demos al mismo, del manejo de los clientes y sus expectativas y necesidades.
Nunca se me olvidará algo que un cliente me dijo en una oportunidad: “qué bueno que a uno lo atiendan con una sonrisa, se ve que le quieren vender a uno y así uno no compre, uno recomienda el lugar”, pues es así, en esa oportunidad la señora no compró, pero a la semana siguiente volvió con una prima y ambas compraron, eso me demostró dos cosas,  que aunque ya conocemos a veces desestimamos: La primera es que la calidad del servicio y atención al público generan reacciones positivas que tarde o temprano se traducen en ventas y segundo que un cliente contento y satisfecho, es la mejor herramienta de mercadeo que podemos utilizar a nuestro favor, y yo agregaría que eso genera: Lealtad de los consumidores.
En Venezuela, lamentablemente la calidad del servicio no es la más óptima, en muchos aspectos, y esto es algo en lo que se debe trabajar, iniciando con los organismos públicos, cuya publicidad es generalmente mala, y se debe al pésimo servicio que brindan en su totalidad.
Cuando no se alimenta el alma del negocio y la presencia del mismo en el mercado, ese negocio está destinado a perecer entre sus competidores, el alma del mismo es su gente, su calidad, el entusiasmo en su existencia y la presencia en el mercado viene de la mano de los clientes, y la publicidad que ellos le darán.
La publicidad hoy en día, además de alimentarse con el boca a boca de los clientes que han interactuado con el negocio, también es alimentada con las redes sociales, las cuales toman un papel protagónico para las empresas dedicadas al consumidor directo, es decir las empresas comercializadoras de mercancía, pequeñas y medianas empresas en la actualidad, se forjan un camino en las redes sociales, Facebook, Twitter, Instagram, todas ellas mantienen la presencia en el mercado de muchas empresas e incrementan los ingresos de las mismas, siendo ahora herramientas obligadas para a correr el reloj en lugar de pararlo, como hace referencia la famosa frase de Henry Ford que tan real resulta.


Angie de Jesus Gonzalez Martinez.                                                       Twitter: @AngieVenezuela

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